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domingo, 17 de octubre de 2010

LA DISCUTIDA ACTUACIÓN DE LUNATI

Lunati tuvo varios errores ayer frente a Estudiantes
Siempre hace algo mal Lunati. En Santa Fe o donde sea. El bolillero de la AFA lo dejó librado al choque de un Colón necesitado después del 0-6 y el puntero del fútbol argentino, Estudiantes de La Plata. Las polémicas arrancaron bien tempranito, nomás. A los 4 minutos, Moreno le tiró un misil a Fuertes y el “Bichi” hizo explotar la bomba, ganándole el pique a Roncaglia y cruzándola ante la salida de Orión. La imagen de la TV mostró, después de varias repeticiones, que la pelota se frenó y a Fuertes le pegó en el brazo, casi justo en el límite con el hombro. Fue fina, muy fina. Y además, rápida.

Desde donde estaba parado, Lunati nunca pudo ver nada. En todo caso, el asistente número dos, Mariano Bellinco, era quien estaba “en la línea”, pero tampoco le indicó nada. Luis Müller, rosarino y ex juez asistente de AFA que trabaja con el equipo de “Fútbol para Todos”, comentó a El Litoral que “el brazo es mano y la pelota le pegó en el antebrazo, pero la tuvimos que ver cinco veces. ¿Cómo hace Lunati de una o el línea, con lo rápida que fue la jugada?”.

Enseguida nomás, tres minutos después, Colón atacó por izquierda, la pelota fue para Quiroga contra la banda. Un poco más cerrado, Larrivey la dejó pasar, no la tocó e hizo señas con los brazos de no querer jugar ni participar. Centro y golazo de Moreno a la carrera. El asistente, otra vez Bellinco, marcó offside. La repetición, además, indica que Larrivey —si hubiera querido jugar— estaba perfectamente habilitado también por la posición de Mercado.

Cerca de la media hora llegó el penal de Quiroga a Enzo Pérez que se metió a pura corrida llegando desde atrás (Ledesma, bien gracias). La sanción, inobjetable. Luego de marcar el punto desde los doce pasos, amonestó a dos jugadores de Colón juntos: Fuertes por una patada a Desábato y Quiroga por el penal, una amarilla que no se entendió (salvo que hubiera alguna protesta desmedida en el combo).

En el complemento, sin un fallo decisivo, Lunati dejó pegar mucho, no aplicó de manera clara los famosos segundos para retrotraer la ley de la ventaja, exageró el recurso del pique en jugadas donde nadie sabía lo que marcaba y se dejó hablar demasiado de los dos lados.

En el balance general, Lunati acertó más de lo que se equivocó en los fallos puntuales y determinantes, porque en las dos grandes polémicas de la tarde, se “comió el garrón” por la incapacidad del juez asistente número dos, que debió marcar el brazo de Fuertes y que debió convalidar el golazo de Iván Moreno. En las dos jugadas marcó al revés: habilitó a “Bichi” y sancionó un offside inexistente a Joaquín Larrivey.

"FUE CON EL HOMBRO, NO CON LA MANO"

El Bichi saluda a sus rivales, finalizado el encuentro
“Me la llevé con el hombro. Después lo llamé a mi hijo para preguntarle qué había visto, porque no me dio la sensación de haberla tocado con el brazo. Más allá de que Lunati estaba de espaldas a la jugada, el asistente debió haberla visto en caso de ser mano”, describió el “Bichi”.

También se refirió a la jugada del gol anulado a Moreno y Fabianesi: “El árbitro interpretó que Larrivey quería jugar el balón, pero se quedó parado y no participó. El juez de línea tiene la obligación de levantar la bandera, pero quien debe decidir si esa situación es válida o no es Lunati. Tal vez lo agarró lejos de la jugada”.

Indicó, además, que “fue un punto más válido desde lo anímico que en lo numérico. Pero lo importante era cambiar lo que sucedió en el partido anterior y se vio que el equipo lo hizo”.

Asimismo, Fuertes manifestó: “En el complemento apretamos más arriba y no los dejamos jugar tanto en el mediocampo. No pudimos lastimarlos, pero la gente reconoció el esfuerzo y la intención permanente de ir a buscar el triunfo. Si nos ponemos a contabilizar, Estudiantes casi no tuvo opciones en el segundo tiempo”.

Para concluir, el máximo goleador sabalero comentó que “la convivencia con Lunati dentro de la cancha es buena, porque se puede hablar. Se equivoca para ambos lados, pero no influyó en el resultado”.